Urgencia osteopática
Urgencia de osteópata en Steinsel (Luxemburgo)
Un bloqueo repentino o un dolor agudo suele requerir una atención rápida para aliviar la molestia y evitar que la situación empeore. En este contexto, una consulta de urgencia con el osteópata puede ayudarle a recuperar confort y movilidad.
Situado en Steinsel, el gabinete de Frédérik Michel atiende en urgencia osteopática a pacientes de Steinsel y de las localidades vecinas: Luxemburgo-Ciudad, Walferdange, Helmdange, Lorentzweiler, Lintgen y Mersch. Las citas se proponen lo antes posible en función de las disponibilidades.
¿Cuándo consultar con urgencia ?
Hablamos de “urgencia osteopática” cuando el dolor aparece de forma brusca, sin previo aviso, o cuando un mal gesto bloquea la espalda o el cuello. El osteópata no es un servicio de urgencias hospitalarias, pero puede intervenir rápidamente para aliviar numerosos bloqueos mecánicos y dolores agudos.
Dolores agudos
Los dolores agudos de la espalda y del cuello cuentan entre los motivos más frecuentes de consulta de urgencia. En particular, puede consultar por:
Lumbago o lumbalgia aguda (bloqueo lumbar, dificultad para incorporarse, sensación de “espalda bloqueada”)
Cervicalgia aguda (dolor intenso en el cuello, a veces asociado a cefaleas)
Tortícolis (bloqueo repentino del cuello, dificultad para girar la cabeza)
Dorsalgia (dolor entre las escápulas o en la parte media de la espalda, a veces asociado a un mal gesto o a una postura prolongada)
Lumbago agudo
Tortícolis
Dolor cervical
Dolores irradiados
Un dolor de origen vertebral puede manifestarse a distancia de la zona realmente afectada. El osteópata puede intervenir en ciertos dolores irradiados de origen funcional, una vez descartada una urgencia médica.
Dolor irradiado en el miembro superior (neuralgia cervico-braquial) o en el miembro inferior (ciatalgia, cruralgia…) con sensación de tirón, quemazón o descarga eléctrica.
Otros dolores irradiados de origen funcional (por ejemplo, ciertas neuralgias faciales, del trigémino o de Arnold, tras valoración médica si es necesario).
Dolor intercostal que dificulta la respiración o ciertos movimientos del tronco, a menudo descrito como una “puñalada” con cada inspiración profunda.
En caso de dolor inusual asociado a importante dificultad respiratoria, malestar, dolor torácico opresivo o pérdida de conciencia, es imprescindible contactar de inmediato con los servicios de urgencias (112) antes de cualquier consulta osteopática.
Dolor tras un traumatismo
Después de un golpe o una caída, la osteopatía puede ayudar a recuperar movilidad y disminuir el dolor una vez descartadas por el médico las lesiones graves (fractura, luxación, sospecha de lesión importante).
Caída o impacto (sobre el coxis, la espalda, el hombro, etc.) con dolor persistente a pesar del reposo.
Mal gesto al levantar una carga, al incorporarse o durante un movimiento deportivo brusco.
Esguince leve (tobillo, muñeca, rodilla…), tras valoración médica si es necesario, para acompañar la recuperación funcional.
Ante una deformidad visible, imposibilidad completa de apoyar o movilizar el miembro, o dolor muy intenso, debe priorizarse siempre una consulta médica o acudir al servicio de urgencias.
Desarrollo de una sesión de osteopatía
Incluso en situación de urgencia, la consulta osteopática sigue un protocolo preciso para garantizar una atención segura y adaptada a su situación. El objetivo es aliviar rápidamente el dolor y, al mismo tiempo, comprender el origen del bloqueo.
Anamnesis y examen clínico
La sesión comienza con la anamnesis, es decir, una entrevista detallada. El osteópata le pregunta por el dolor, su forma de aparición, sus antecedentes médicos, quirúrgicos y traumáticos, los tratamientos en curso y su estilo de vida.
A continuación se realiza un examen clínico: pruebas de exclusión, evaluación de la movilidad, palpación de las zonas dolorosas y de las regiones vecinas. Si se identifica algún signo de alarma, el osteópata puede derivarle a su médico o a urgencias.
Diagnóstico y tratamiento osteopático
A partir de la información recogida, el osteópata establece un diagnóstico osteopático y elige las técnicas más adecuadas a su estado, respetando siempre su comodidad y posibles aprensiones.
Técnicas suaves sobre las articulaciones, los músculos, las fascias (tejidos de sostén) o el sistema visceral, según el origen probable del dolor.
Tratamiento dirigido no solo a la zona bloqueada, sino también a las zonas de compensación, con el fin de reequilibrar el conjunto del cuerpo.
Adaptación de las técnicas en función de la edad, el dolor y el estado general del paciente.
Consejos y seguimiento
Al final de la sesión, se le ofrecen consejos personalizados para prolongar los efectos del tratamiento: posturas recomendadas, gestos que conviene evitar temporalmente, ejercicios suaves, aplicación de calor o frío según el caso, y adaptación de la actividad profesional o deportiva.
En función de la evolución de los síntomas, se pueden proponer una o varias sesiones adicionales. El osteópata también puede recomendarle que consulte a su médico de cabecera u otro especialista si fuera necesario.